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4 y 5 de Mayo de 2017 – Neuquén – Pcia. de Neuquén

Congreso Latinoamericano Sobre Trata de Personas

Compartimos la ponencia de la Campaña Abolicionistas Ni una mujer más víctima de las redes de prostitución – Neuquén –

La Responsabilidad de los prostituyentes y restitución de los derechos a las sobrevivientes.p=.

Hola, buenos días, mi nombre es Carmen Capdevila, quiero agradecer a las organizadoras de éste congreso la oportunidad de traerles la voz de la “Campaña Abolicionista Ni una mujer más víctima de las redes de prostitución” de la que soy integrante y obviamente la mía propia. Nuestra campaña es una articulación de colectivas y de mujeres feministas. Nace en las luchas contra la represión de las mujeres prostituidas de fines de los años ‘80’, los ’90 y principios del 2000 y se basa en la construcción del pensamiento ideológico feminista en relación a la problemática de la prostitución y trata de personas con éstos fines.

Quiero destacar que somos autofinanciadas, como así también que dentro de la campaña están las compañeras de AMADH, (Asociación de Mujeres argentinas por los DDHH), mujeres sobrevivientes de la prostitución y la trata de personas con fines de explotación sexual, que son abolicionistas.

Hablar de trata de personas con fines de explotación sexual sin hacer referencia a qué la origina nos parece “una omisión intencionada”, porque estaríamos hablando de una y sólo una de las formas de introducir mujeres niñas/os para ser prostituidas y son introducidas para que varones heteropatriarcales las utilicen como “cosas” para satisfacer una sexualidad basada en el poder y la violencia mediada por el dinero (mucho o poco) que “ellos” tienen y “ellas” NO.

Nombrando solo a la trata para la explotación sexual nos estamos preocupando solamente por uno de los diversos forzamientos que tenemos las mujeres, niñas/os, travestis y personas trans para ser arrinconadas en la violencia de la prostitución. No es inocente esta separación que se quiere hacer desde el reglamentarismo sobre trata y prostitución.
Para el abolicionismo la trata de personas con fines de explotación sexual la genera la demanda de los prostituyentes (mal llamados clientes) y aquí quiero aclarar que cuando hablo de prostituyentes hablo del genérico varón, aún en la prostitución masculina de la que poco se habla. ¡¡¡HAGANSE CARGO!!!. Los que abusan de los cuerpos de mujeres, travestis y trans son UDS!!! Nadie se incorpora a la prostitución alegremente, por ello recurren a la captación a través de la trata. somos prostituidas por Uds Sres. ¡¡¡HAGANSE CARGO!!!

Claro que hay responsabilidades compartidas de los gobiernos nacionales y provinciales, de los jueces, las juezas, la policía, de la mayoría de los medios de comunicación, pero de quienes casi no se habla es de los prostituyentes, (mal llamados clientes). Se los invisibiliza hasta cuando pretenden hacer reglamentaciones que perpetúen sus derechos “adquiridos” basados en conceptos retrógrados de “superioridad” y se justifican como que “garantizan derechos a las personas prostituidas”, nadie habla de que el único derecho que garantiza la regulación / reglamentación o como quieran llamarle es el derecho del prostituyente a apropiarse de cuerpos para ejercer su genitalidad perversa que goza con el sometimiento ajeno. NO se atreven a decírnoslo!!!

Nosotras desde la Campaña Abolicionista “Ni una mujer más víctima de las redes de prostitución”, consideramos que la Institución de la prostitución y su consecuencia la trata, es violencia; una violencia que nace en el pacto masculino hetero patriarcal entre varones que montan una “industria” que mueve millones para satisfacer la demanda de los prostituyentes. Nosotras lo denominamos SISTEMA PROSTITUYENTE que tiene todos estos componentes que les fui nombrando anteriormente y a los que debemos sumar la NATURALIZACIÓN que hace toda la sociedad de una violencia repugnante sobre cuerpos previamente vulnerabilizados y desvalorizados por el hetero patriarcado capitalista.
¿Se pusieron a pensar la responsabilidad, la complicidad que tienen los prostituyentes, mal llamados “clientes”, que pagan, que pasan sus horas “divirtiéndose” con los cuerpos de las mujeres, niñas/os, travestis y trans al soportar a 20 desconocidos por día de todo tipo? Les quiero expresar que esos cuerpos son los de nuestras hijas, que saldrán de nuestras barriadas populares, no de las hijas/es de quienes firman estos proyectos miserables que pretenden dejarnos atornilladas a la condición de mercancías, con precio, con “control de calidad” y con sindicalizaciones absurdas. Quiero decirles que para ser prostituida sólo hay que tener cuerpo de mujer, que la Institución de la prostitución nos abarca a TODAS/ES. ¿Se pusieron a pensar que si naturalizamos esta violencia extrema de cosificación y de apropiación, luego no podremos parar ninguna otra violencia, ni femicidio, ni travesticidio? Porque partimos de tolerar que un grupo tan inmenso de personas sean vistas como “COSAS” y las cosas no tienen derechos!!! y con este criterio las que son golpeadas, violadas o muertas son “cosas”.

¿Somos conscientes de que los prostituyentes son hombres concretos, de carne y hueso, hombres que pueden ser nuestros padres, hermanos, hijos, novios, maridos, amantes, amigovios, amigos, compañeros de trabajo o militancia?. Hombres que pertenecen a todas las clases sociales, y de distinto nivel cultural. Y lo hacen porque éste es el privilegio que les otorga el hetero patriarcado por el hecho de ser varones.

Nuestra compañera Marta Fontenla, una de las integrantes de la Campaña Abolicionista, en el Primer Congreso sobra Trata y Tráfico de personas realizado el 4, 5 y 6 de junio de 2008 en la Facultad de Sociología de la UBA en su ponencia respecto de “La atención a las víctimas” hizo propuestas más que interesantes, que comparte toda la Campaña y que algunas se las quiero exponer porque aún hoy en 2017 a casi 10 años, tienen plena vigencia. Decía Marta:
“Tenemos que apuntar a recuperar la visibilidad de las mujeres víctimas de delitos sexuales, especialmente en los casos de las mujeres explotadas por el sistema de prostitución para poder defender sus derechos y construir sociedades justas e igualitarias”.

A esto agrego yo que lo planteado en el 2008, está sucediendo en la actualidad cada vez con mayor fuerza, porque las sobrevivientes nos están dando un ejemplo de lucha abolicionista que se articula en el grito que nos aportan desde sus vivencias: ES VIOLENCIA!!! y nos afirman en nuestra convicción de que, desde los DDHH, el abolicionismo es la única opción, que reglamentando violaciones no se defiende derechos.

Y sigo con las propuestas de aquel congreso:
“En la mayoría de los casos, las víctimas de cualquier tipo de violencia sexista, quedan con secuelas psicológicas y físicas, además de diferentes síndromes y alteraciones en su vida social y familiar. Por eso el Estado y la sociedad deben capacitarse para la atención de las mujeres y niñas/os/es afectadas/os/es que de lo contrario son re-victimizados al recurrir a la justicia y a los servicios de atención, ya que hace falta dinero para la atención legal o la atención a la salud física o psíquica, para pagar profesionales: porque sino, por ej. las causas penales terminan en sobreseimiento de los delincuentes y la víctima es la investigada a lo que se suma el sensacionalismo con que la mayoría de los medios de prensa y difusión encaran estas situaciones. Por ello, los fondos para encarar éstas políticas no pueden provenir de fondos internacionales que por lo general condicionan que tipo de problemática se financia y con qué ideología, sino del presupuesto nacional”.

Hoy tenemos una Ley contra la trata que contempla la atención a las víctimas de trata y de explotación sexual la restitución de derechos. Lo que no tenemos es presupuesto, no tenemos voluntad política en estos temas y por ello aún son válidas estas palabras. Y lo que sin duda más nos desalienta es estos representantes que en nuestro nombre se arrogan el derecho de firmar pedidos para que se reglamente el sometimiento de cuerpos, quizá crean el discurso de las representantes de la industria del sexo con sospechosa ingenuidad, quizá piensen que sería una manera de que no pidamos más presupuesto para políticas públicas y visualicen una forma de bajar el desempleo y allí no serían tan ingenuos.

El papel de los movimientos sociales y demás organizaciones de la sociedad es efectuar una tarea de denuncia, control y supervisión, sin ser captados por los dineros del proxenetismo internacional, por ello dentro de la Campaña Abolicionista hemos decidido ser autofinanciadas.

“Tenemos que estar muy atentas/os/es a que no se regule la prostitución como trabajo, porque las leyes envían un mensaje a la sociedad. De reglamentarse se estaría enviando el mensaje de que la explotación se la puede consentir y como consecuencia de este criterio la prostitución o cualquier otra forma de explotación sexual podría ser considerada trabajo libremente elegido, dando como resultado que los proxenetas y demás tratantes van a ser empresarios; los rufianes, agentes o promotores de empleo y así se legaliza toda la larga lista de delincuentes que lucran con el ejercicio de la prostitución ajena. La mirada abolicionista se basa en proteger los DDHH de las víctimas de prostitución y trata para ese fin, dado que todas las víctimas son inocentes y ninguna persona puede consentir su propia explotación”.

Y a ésta última se refiere especialmente Marta Fontenla cuando plantea que la reparación no debe contemplarse sólo la asistencia y reparación de la integridad física y psíquica
y en el caso de la prostitución a la integridad sexual sino también a la reparación económica porque el Estado, que es el que debe cuidar esta integridad de las personas, no lo ha hecho y ha permitido que con la complicidad de muchos de sus funcionarios de los tres poderes y especialmente de las fuerzas de seguridad estas violaciones sean perpetradas.

Por ello les quiero decir que todos estos proyectos de reglamentación van hermanados con la explotación neoliberal, con la discriminación racista y colonial, con el más nauseabundo capitalismo, aliado firme del heteropatriarcado. No es menor cosa lo expreso aquí Sres nos damos cuenta. No nos engañan!!!

“Otra condición que deben reunir estos sistemas es que si bien el objetivo es la protección de las víctimas, éstas no deben ser consideradas objetos de protección, como lo fueron objetos de explotación sexual sino sujetas y sujetos de derechos, que lo primero que hay que hacer es escuchar qué quieren y qué pueden hacer y cómo se puede aliviar su sufrimiento. Los programas de protección deben ser de prevención, apoyo, asistencia, ayuda, asesoramiento servicios y reparación”.

Aquí vemos la línea de propuestas históricas del abolicionismo que hoy permitieron a las sobrevivientes pensarse como sujetas de derechos y reclamar al estado, y me refiero al caso Alika Kinnan y los que se vendrán siguiendo este razonamiento propuesto tantos años antes.

“El Estado se debe de ocupar de cumplir con sus funciones y de instrumentar políticas universales en la salud, educación, asistencia, trabajo y especialmente en relación a mujeres ya que más del 90% de todos los casos de trata son de mujeres y niñas para la prostitución, el problema es de una magnitud del que no tenemos registro exacto. La pobreza de las mujeres y la violencia masculina agudizada en esta etapa del capitalismo agrava esta situación”.

Claro que como sociedad civil debemos de dejar de naturalizar esta violencia y aún así no podemos confiar en un Estado que no tiene empatía con el dolor ajeno y que no cubre ni escucha a las mujeres/niñas/os travestis y trans. Más allá de las dificultades tenemos que ser capaces de auto-gestionar, articular entre nosotras y compartir nuestros saberes y así poder exigirle al Estado que cumpla con su rol de generar políticas públicas, educación no heterosexual integral que promueva el cambio cultural necesario para que se comprenda que el goce sexual está en el placer compartido y consensuado, y toda otra acción que implique que nuestras diferencias no se conviertan en desigualdades que nos priven de Derechos Fundamentales que resuelvan las violencias que sufrimos.

Antes de cerrar, quiero expresar mi/nuestro repudio al Sr. Adrián Urrutia, Director de Diversidad, que depende del Ministerio de Ciudadanía de nuestra Provincia, que no sólo ha firmado el proyecto para que se reglamente la prostitución en la Legislatura de Neuquén, sino que además promueve desde su lugar de poder el ejercicio de la prostitución, avalando al sector que recorre el país intentando su reglamentación.
El año pasado quienes participamos del Seminario sobre prostitución y trata, organizado por quienes organizan éste congreso, la “Subsecretaría de Mujeres”, aprovechando su visita en unas de las ponencias, le dimos el mensaje claro al Sr. Gobernador de que no queríamos la reglamentación en nuestra provincia, allí se comprometió públicamente a que se iba a ocupar del tema, y si bien las organizaciones civiles, estatales y diputadas/os abolicionistas, logramos que “se cajonee” como se dice en la jerga legislativa el proyecto, no se entiende como éste Sr. Adrián Urrutia, ocupa el cargo que ocupa y desde allí promueve la prostitución.
Por eso reitero la pregunta; ¿Cuál es la postura de su gobierno Sr. Gobernador con respecto a la abolición de la prostitución en nuestra provincia?.
Necesitamos un mensaje claro y contundente de su gestión y que se dispongan de los recursos económicos necesarios para brindarle a las personas prostituidas los medios necesarios para la recuperación de sus derechos ampliamente especificados en ésta breve intervención, y a lo largo de éste Congreso, como así también campañas en los medios de prensa y difusión, cursos, etc. para erradicar la prostitución.
Y ahora sí, para cerrar reitero algunos principios normativos que surgen del abolicionismo: no se debe perseguir a las mujeres ni a ninguna persona prostituida a quienes se deben perseguir es a los proxenetas, fiolos y demás tratantes que lucran con el ejercicio de la prostitución ajena, ellos son los culpables, a ellos se debe dirigir la represión, además de instrumentar políticas públicas para terminar con la demanda concientizando sobre el daño que causan los prostituyentes, y políticas universales de trabajo, salud, educación, vivienda, etc. para que las mujeres podamos realmente elegir en libertad.

Entre las convenciones normativas del abolicionismo está La Convención para la Represión de la Trata de Personas y Explotación de la Prostitución Ajena, aprobado el 2 de diciembre de 1949, por Naciones Unidas (ONU) ratificado por Argentina y actualmente vigente.

Este convenio sostiene en su preámbulo:
“la prostitución y el mal que la acompaña, la trata de personas para fines de explotación son incompatibles con la dignidad y el valor de la persona humana y ponen en peligro el bienestar del individuo” o sea que no separa prostitución de trata.
Establece en su articulado : Las partes se comprometen a castigar a toda persona que para satisfacer deseos propios o ajenos 1) concertare la prostitución de otra persona, 2) explotare la prostitución de otra persona aún con el consentimiento de tal persona ; 3) sostuviere una casa de prostitución. Es además punible la participación criminal y no se pueden establecer ningún tipo de registro de las personas afectadas.

Por ello en la Campaña Abolicionista proponemos que el día en que se aprobara esta Convención “2 de diciembre” sea EL DIA POR LA ABOLICION DEL SISTEMA PROSTITUYENTE …en eso estamos, vengo aquí a proponerles que los derechos humanos nos abarquen a todas y todes.

Muchas Gracias!!!

¡Vamos por una sexualidad libre y placentera para todas/os/es!

Última modificación: 16 de mayo de 2017 a las 19:08
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